QUERÉTARO, Qro.— Con la finalidad de determinar si hubo o no desvío de recursos públicos, la Comisión Estatal del Agua (CEA) realizará una auditoría a la obra Acueducto II, sistema mediante el cual se pretende dotar de líquido potable a la capital del estado de Querétaro.
El vocal ejecutivo de la CEA, Sergio Loustanou Velarde, confirmó que la decisión fue tomada luego de detectarse inconsistencias en el reporte de avance de la obra, así como en las declaraciones que realizaron los funcionarios de la anterior administración, que señalaron un avance que hasta el momento no se ha corroborado, explicó.
El funcionario dijo que ex servidores públicos de la administración pasada afirmaron que la obra Acueducto II tenía un avance de 90%.
Sin embargo, una vez verificada físicamente, se constató que en realidad es de 72%.
Algo similar sucedió con la inversión, cuya ejecución es de 65%, lo que implica que su conclusión podría concretarse en julio del año próximo y no en diciembre de éste, como se había planteado inicialmente.
Por estas consideraciones es que, por decisión del gobernador José Calzada Rovirosa, se ha pedido al organismo interno de control realizar una auditoría especial a esta obra.
“Es simple control de los procesos de entrega-recepción en el que se ordena la revisión de las obras más importantes, a efecto de verificar que todo se entregue en orden. Se auditará lo que es la presa liberadora, el túnel, la instalación de tubería de pulso y se podría acabar en julio esta obra”, apuntó Loustanou.
En cuanto a los cuestionamientos que han realizado algunos ecologistas con respecto a la calidad del agua que será abastecida por esta construcción, Loustanou afirmó que el líquido está garantizado para el consumo humano, ya que hasta la fecha a este recurso se le han realizado 350 análisis con 177 parámetros de normas, en cinco laboratorios, cuyos resultados no han tenido problema.
EL UNIVERSAL publicó la semana pasada los resultados de un estudio efectuado por el Instituto de Geofísica de la UNAM, en el que se advierte sobre el riesgo de que agua contaminada de la presa hidroeléctrica Zimapán se esté infiltrando a los manantiales de donde se obtendrá el líquido para enviarlo a Querétaro.
De acuerdo a ese estudio, aguas contaminadas con virus, hongos y otro tipo de flora y fauna patógena, además de metales pesados surten a la hidroeléctrica de Zimapán.
FUENTE: El Universal
POR: Juan José Arreola Corresponsal
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